La prensa francesa tiene fama de ser el método sin mantenimiento. Lo es comparada con una máquina de espresso, pero tiene una pieza que se descuida sistemáticamente y que decide buena parte del sabor: el conjunto del filtro.
El filtro se desarma
Mucha gente usa su prensa durante años sin saber que el disco del émbolo se desenrosca en varias piezas: la malla metálica, uno o dos discos de soporte, la placa espiral y la tuerca que lo une todo al vástago.
Entre esas capas se acumula aceite de café y sedimento. Enjuagar el conjunto armado bajo el chorro no llega ahí. Con el tiempo, ese depósito se enrancia y aporta un amargor de fondo que la gente atribuye al método.
Desármalo por completo cada cierto tiempo, lava pieza por pieza con agua caliente y jabón suave, seca y vuelve a montar. La diferencia en la taza sorprende.
Cuándo cambiar la malla
La malla es la pieza que se deteriora. Señales:
- Deformación en el borde. Si la malla ya no toca el vidrio en todo el perímetro, el café molido pasa por los lados y tu taza sale con mucho más sedimento.
- Rotura o perforaciones en el tejido.
- Obstrucción permanente, con la malla tan saturada de aceite que el émbolo baja con dificultad.
Es una refacción barata en las marcas que la venden por separado — y una de las razones por las que conviene saber, antes de comprar, si el fabricante ofrece repuestos en México. Una prensa cuyo filtro no se consigue es una prensa con fecha de caducidad.
El vidrio
La jarra de vidrio es la pieza que más se rompe, casi siempre por choque térmico o por un golpe en el fregadero. Muchas marcas venden la jarra de repuesto suelta, lo cual sale mucho más barato que reponer la prensa completa.
Para reducir el riesgo: precalienta la jarra con agua tibia antes de meter agua caliente, y no la dejes en el fregadero donde le puedan caer trastes encima.
Si te rompes el vidrio con frecuencia, existen prensas de acero de doble pared. Pesan más y no dejan ver la infusión, pero no se rompen y conservan mejor la temperatura, que en una infusión larga sí influye.
Después de cada uso
No dejes el café usado dentro. Los posos húmedos en contacto prolongado con el metal manchan y aceleran la acumulación de aceite. Vacía, enjuaga y deja secar con el émbolo fuera para que ventile.
En la tienda
Las guías para decidir qué comprar están en cafessio.com. Aquí escribimos sobre el equipo que ya tienes.




