Dos muelas deberían estar perfectamente paralelas y a la misma distancia en toda su circunferencia. En la práctica, muchas no lo están: por tolerancias de fabricación, por un tornillo que quedó disparejo, o por un golpe.
Cuando no lo están, un lado muele más fino que el otro. El resultado es una molienda que parece un ajuste pero en realidad son dos mezclados, y ninguna calibración lo arregla.
Cómo se nota
La alineación no se ve a simple vista. Se manifiesta indirectamente:
- No encuentras el punto. Un ajuste corre rápido y el siguiente corre lento, sin término medio útil.
- La taza es inconsistente aunque todo lo demás esté controlado.
- Sabe a subextraído y sobreextraído a la vez: ácido y amargo en la misma taza. Eso es exactamente lo que produce una molienda con dos poblaciones de tamaño.
Ese último síntoma es el más revelador, y es fácil confundirlo con «el café no me gusta».
La prueba del marcador
Es la comprobación casera más difundida y no necesita instrumentos:
- Con el molino desconectado, marca con un plumón indeleble la superficie de corte de una muela, cubriendo toda la circunferencia.
- Rearma, ajusta a la molienda más fina que permita sin que las muelas se toquen con fuerza, y hazlo girar un momento en vacío.
- Desarma y observa dónde se borró la marca.
Si la tinta se borró de forma pareja en todo el contorno, la alineación es razonable. Si se borró de un lado y quedó intacta del otro, ahí tienes tu respuesta.
Hacer girar muelas en contacto directo las desgasta. Esta prueba es de segundos, no de minutos, y no se repite por deporte.
Qué se puede hacer
En algunos molinos la alineación se corrige con láminas delgadas —papel de aluminio, cinta— entre la muela y su asiento, del lado que hace falta. Es un procedimiento conocido en la comunidad y funciona, pero implica prueba y error.
Dos avisos honestos. Primero: desarmar y modificar el asiento de las muelas puede anular la garantía; revísalo antes. Segundo: si el molino es nuevo y la desalineación es severa, eso es un defecto de fábrica y el camino correcto es la garantía, no el papel aluminio.
Por eso en cada ficha declaramos quién responde por la garantía y dónde se repara: con un molino, esa información deja de ser un trámite y se vuelve práctica.
En la tienda
Las guías para decidir qué comprar están en cafessio.com. Aquí escribimos sobre el equipo que ya tienes.

