Cómo limpiar tu molino sin desarmarlo de más

Molino manual de madera y latón junto a un molino eléctrico negro, sobre madera y junto a una ventana

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El café tiene aceites. Esos aceites se quedan en las muelas, en las paredes de la cámara y en el conducto de salida. Con el tiempo se oxidan y se vuelven rancios, y cada dosis nueva pasa por encima de ellos antes de llegar a tu taza.

No hay forma de esquivarlo. Sólo hay forma de administrarlo.

Nivel 1 — cada semana, dos minutos

Un cepillo seco por la tolva, la salida y todo lo accesible sin herramientas. Un cepillo de cerdas naturales o una brocha limpia y seca sirven. Nada de agua.

Esto no quita el aceite, pero sí el café suelto que se acumula y empieza a oler a rancio. Es la diferencia entre un mantenimiento fácil y uno que se vuelve un proyecto.

Nivel 2 — cada mes, con pastillas limpiadoras

Existen granulados limpiadores hechos para molinos: se muelen como si fueran café y arrastran el aceite acumulado. Después se purga con un poco de grano de café para arrastrar los residuos del limpiador.

Dos advertencias que no vienen siempre en la caja:

  • Verifica que el producto sea para molinos. Los limpiadores de máquinas de espresso son otra cosa y no se muelen.
  • Revisa el manual de tu molino. Algunos fabricantes desaconsejan estos granulados con ciertos materiales de muela.

El arroz no es limpiador de molinos. Circula en foros desde hace años y es más duro que el café: puede dañar las muelas y en algunos molinos anula la garantía. Si vas a usar algo, que sea un producto hecho para eso.

Nivel 3 — cada varios meses, desarmado

Sacar las muelas y limpiarlas a fondo. Aquí es donde la mayoría se detiene, y con razón: si no tienes claro cómo vuelve a quedar, es fácil perder el ajuste.

Antes de empezar:

  • Desconecta el molino. Obvio y a la vez el paso que más se salta.
  • Anota el ajuste en el que estaba. Vas a tener que recalibrar de todos modos, pero es útil tener el punto de partida.
  • Fotografía cada paso mientras desarmas. Tu yo de dentro de veinte minutos te lo va a agradecer.
  • Todo seco. Cepillo, aire comprimido si tienes, y en algunos casos un paño apenas humedecido para el cuerpo. Las muelas de acero no se remojan.

Al rearmar tendrás que recalibrar desde cero. Es parte del trato.

Cada cuánto es «cada cuánto»

Depende de cuánto café pasa por el molino y de qué tan oscuro es el tueste. Un tueste oscuro trae mucho más aceite en la superficie del grano y ensucia más rápido que uno claro.

En vez de un calendario, usa señales: si el café molido empieza a oler distinto al grano, si el flujo de salida se vuelve irregular, o si ves acumulación visible en la salida, ya toca.


En la tienda

Las guías para decidir qué comprar están en cafessio.com. Aquí escribimos sobre el equipo que ya tienes.